La FIFA, puso en circulación para su venta casi siete millones de entradas para la Copa del Mundo 2026, la mayoría a precios exorbitantes debido a la fuerte demanda, sin contar los gastos adicionales por la estadía de los visitantes.
Según la FIFA, las compras están limitadas a cuatro entradas por partido y a 40 para todo el certamen, que se extenderá a lo largo de nuestro país, Estados Unidos y Canadá desde el 11 de junio hasta el 19 de julio.
Más de dos millones de boletos encontraron comprador durante la primera fase de venta, realizada en octubre mediante sorteo. El segundo periodo (diciembre-enero) también se basó en un sistema de lotería y atrajo un récord de 508 millones de solicitudes.
Los partidos más solicitados fueron Colombia-Portugal (27 de junio en Miami), México-Corea del Sur (18 de junio en Guadalajara) y la final (19 de julio en East Rutherford, Nueva Jersey).

Los precios más altos de la historia de los mundiales
Para el mundial más grande de la historia (48 selecciones, 104 partidos), la FIFA diseñó un sistema de precios de entradas variable en función del cartel.
Según la asociación Football Supporters Europe (FSE), el dosier de la candidatura prometía tickets a partir de 21 dólares, pero el precio más bajo se ha fijado en 60 dólares (Austria-Jordania o Brasil-Haití).
La mayoría de las entradas tienen un costo de al menos 200 dólares para las grandes selecciones y de 2 mil para la final en la categoría más barata, ya que los mejores asientos alcanzan los 8 mil 680 dólares.
Infantino: El alza se debe a los precios del mercado
«En Estados Unidos, particularmente, existe algo que se llama precio dinámico, lo que hace que los precios suban o bajen en función de la demanda y del cartel del partido», argumentó el dirigente.
Criticada por esta estrategia tarifaria, la FIFA ha creado una gama de entradas a 60 dólares reservada a los miembros de las asociaciones de hinchas, pero este cupo es limitado.
Para los más adinerados, la FIFA ofrece «paquetes» que combinan entradas y espacios reservados (lounge o salón VIP): para el partido de Francia contra Senegal, el 16 de junio en East Rutherford, la opción cuesta entre 2 mil 900 y 4 mil 500 dólares.
La FIFA ha conservado un número no comunicado de entradas que ofrecerá desde abril, y hasta el final de la competición, para una venta de última hora.

Más los gastos adicionales
Al costo de acceso a los estadios, una parte importante de los espectadores debe sumar otros como el del vuelo de avión, alojamiento, comida y transporte en las ciudades de destino.
Varias canchas se encuentran alejadas del centro de las ciudades y una plaza de aparcamiento en el recinto llega a costar entre 75 dólares en Atlanta y 300 dólares en Los Ángeles.
Para los visitantes que no se beneficien del ESTA (Sistema Electrónico de Autorización de Viaje), la factura también aumenta con un visado de turismo que puede valer 185 dólares.
Las alternativas
A aquellos aficionados que viajen sin entrada les puede quedar el ambiente de los «Fans Festivals» que se prevé organizar en las 16 ciudades sede.
El de Kansas City, donde Argentina debutará el 16 de junio ante Argelia, podrá acoger hasta 25 mil personas para los seis partidos previstos en la ciudad, además de otros del torneo.
En Nueva York, las instalaciones del Abierto de Estados Unidos de tenis se transformarán parcialmente en una «fan zone» con capacidad para 10 mil espectadores entre el 17 y el 28 de junio. A diferencia de las demás, la entrada será de pago.
En última instancia se encuentran las plataformas de reventa, incluida la gestionada por la FIFA. Este mercado secundario es libre —cada revendedor fija su precio— en Estados Unidos y en Canadá, un sistema que hace subir aún más unos precios ya prohibitivos.
Una localidad en la parte alta de las gradas para el juego inaugural México-Sudáfrica puede escalar de 895 a 5 mil 324 dólares.
Con información de AFP

