La grey católica de Santa Cruz Huatulco, vive durante el primer Viernes de Cuaresma, su tradición ancestral, con una mezcla de sensaciones, por un lado, la alegría de la fiesta y por otro, el malestar, la desesperación y enfado por el abandono en este destino vacacional.
Los problemas acumulados en el Centro Integralmente Planificado (CIP), a partir de la salida de Fonatur de su administración, son múltiples:
La contaminación sin control, principalmente de los mantos de agua, que ponen en riesgo las certificaciones de playas como Chahué, Santa Cruz y Tangolunda, hoy alimentadas por aguas negras.
La falta de servicios eficientes se derivan en apagones constantes de electricidad, cortes cotidianos en el suministro de agua potable, la ausencia de camiones recolectores de basura, baches que se han convertido en completos puntos de riesgo de automovilistas y peatones y muchos más, en todos los sectores de la agencia municipal más importante de Santa María Huatulco.
La Hermandad de la Santa Cruz presentó todas y cada una de las actividades de esta fiesta que se niega a morir, aunque, reconocieron algunos de sus integrantes, es la ocasión propicia para pedir la ayuda divina para que ilumine a quienes desde el municipio o el gobierno estatal, administran los servicios de una manera ineficiente.







